¿Qué hombres eran lo de antes? ¿Qué los muchachos de antes usaban gomina? Ja, si como un ¿“te acordas hermano que tiempos aquellos”? debo confesar que los hombres que andan hoy por la vida, se alejan demasiado de lo que para mi puede ser un juego de seducción.
Una parte no todos, no asusteís, sólo que hay una raza de chicos que crece cada vez más. Estar alertas, de eso se trata.
Tiempos difíciles para las muchachas, momentos crueles para decidir qué persona es la indicada para compartir la vida.
Hombre, hombres y más hombres caminan, ríen, gozan y pasan por nuestro lado.
Pero hay algunos detalles que a fuerza de los tiempos y de la moda han (lamentablemente para mí) cambiado bastante, veamos:
El mismo que viste y calza
El hombre de hoy le dedica mucho pero mucho tiempo, energía y plata a su vestimenta. Parece que están estrenando ropa siempre, los jeans groseramente nuevos. Hacen que se olvide el pantalón gastado hasta quedar tela cebolla, el mismo que se rompía en la entrepierna y la vieja les hacía un parche. Ni hablar de las camisas que se ponen ahora, con rayas finitas o cuadros estratégicamente elegidos, de cuello y puños impecables y bien almidonados. De esas que sólo la madre les puede planchar, ¿entendieron? nada más que ellas. Ni sueñes que te gasto tiempo en una camisa. Y las remeras con la raya en la manga? Dejate de joder!
Zapatos que son casi zapatillas pero con onda, a veces demasiada que se transforman en un ritual proporcional a la masculinidad, porque mientras más tiras, cordones y detalles tengan más dudas sobre el tío te surgen.
Y si lo invitas a una fiesta se te presenta con zapatos bien “falo” esos de punta interminable que hace que todo, desde tu vestido hasta la fiesta pasa a segundo plano.
Si te bancas estar con un chico y ver como tus amigas lo miran toda la noche mientras se mojan los labios con la lengua. pues ¡adelante! sino, mejor buscate uno que use las clásicas zapatillas de lona… all time.
Perfumados hasta la coronilla, de los caros y diferentes según la ocasión, hasta en la ropa pero... con perfume para la ropa. En fin, un mejunje de aromas que hacen extrañar, aquellas épocas del hombre con olor a jabón y la colonia after shave.
El pelo ya no está mojado y peinado a la cachetada como recien salido de la ducha, no mujer, hay una producción importante detrás del color, el peinado y el corte. Se esmeran en demostrar que todo ese look está pensado.
Dime qué comes, eso, ¿qué comes?
Con toda la movida cool, es imposible ser indiferente a los chuchi club, gourmet, cocina de autor y la puta madre que lo parió. Hasta las picadas son raras, ellos te dejan el salame y queso y se apuran en comer la rúcula y las almendras como si fuera lo único permitido. Y ni hablar si te pedís un plato, cordero con vegetales , o wok de verduras con crutones y pollo. ¡Ja! y la mística del chori abajo del puente del acceso, ¿adónde quedó? ¿Papas? En la boca, Darling, en la boca
Por favor, no salgas con hambre, porque el atrevido deja medio plato y te sentís como una boluda si te morfas todo. En lo mejor de la noche no te come más, entonces le empezás a dar al pan para que no se note tanto. Si lográs que vayan a comer un lomo y ves que le pide al mozo sin condimentos y le saca la lechuga, déjalo antes que sea tarde.
Si de beber se trata, el que cena con champagne siempre me dio a garca, es una fija. El que toma vino blanco da pal desconfío. Si le pone hielo al vino o se pide un campari con citric, para mi la tienen corta no hay otra.
Quedate con el cervecero que es más fiel, por lo menos a la cerveza o el del fernet que no falla, ese es cumplidor.
Lo que importa es que sea bueno
Pero, como nada de esto importa sino el interior del muchacho, la conversación nos dará una idea si estamos con el elegido.
Si mira su teléfono y se ríe como un paparulo de los comentarios de sus amigos; es un choto
Si se la pasa en Facebook subiendo videos romanticones y frases cursis; tenele miedo
Si habla de las bondades del gimnasio y te sugiere que vayas; del lugar que seas que estés, levantate y andate.
Por último, si se queja por lo caro que salió la cena y no le da plata al que cuida el auto, tranquila respirá hondo, olvida esa noche y sigue camino que, seguramente, tu hombre no esta dentro del closet y tal vez te lo encuentres a la vuelta de la esquina.
Si todo esto no te convence, pensá que más aburrido que salir con un chico “ong” que piensa en verde no hay, pero eso es para otro día .
2 comentarios:
Estimada, me quedo tranqui en lo referente la pilcha, ademàs plancho yo. Tomà!!
El el morfi, de acuerdo con usted. Hay gente rara, es màs el jueves sufrì en "chuchi club" y pedì unas empanaditas.....Ayayayay. Ahora esos sì, me chupè dos botellas de chardonay helado....Serè raro??
La que no hice hasta acà y es por que no se diò, es la gran bajo puente, pegadito al Feliciano Gambarte y al Jumbo...Que aroma,no??
Lo del gimnasio , ya quedò muy atras y la estètica hace rato que me importa nada.
Si,me preocupò con el preconcepto del champù, si doy garca avìseme , por favor.
Le mando un respetuoso saludo.
PD: me imagina con camisa a rayas???
No,no no por favor debo decirte que nunca pensé en vos por lo del champú, lejos de ser eso estàs amigo.
Lo del chori queda pendiente entonces!
camisas a rayas por què no?
jaja besos y gracias
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