Siempre pensé que los mendocinos somos buenos; vaya uno a saber si lo del clima influye tanto, pero somos tranquilos, parcos pero amables; nos suceden cosas como a casi todo el mundo pero vivir el 2010 en Mendoza fue otra cosa.
Si algún adelantado quiso imaginar que va a estar bueno Buenos Aires, les digo que acá ya está bueno porque vivimos, soñamos, disfrutamos y soportamos pero… a lo mendocino.
En cuestiones de política no fue fácil, pero el insistente pensamiento que ya quedaba poco (y ahora un año, no lo olviden) nos ayudó a dejar por un momento la penosa promesa incumplida de la inseguridad. Entonces con San Juan soplándonos en la .. al oído todo el año que están mejor que nosotros, estoicamente enfrentamos el vivir sin “promoción”. Es que el karma de ser circunstancialmente la provincia del Vicepresidente se hizo sentir. Mes a mes, entre paros de salud y piquetes de Raquel, se inauguraban escuelas con la firme intención de acallar el ruido molesto de los que están enfrente -los vecinos políticos- que al querer ser tan diferentes se les va la mano, y son diferente hasta entre ellos, y así nos aburrieron de ver cual culebrón malo de una siesta calurosa, las peleas de los que podían enfrentar. Pasó el tiempo y una que otra chicana dulce y amable se podía leer en los diarios. Pero todos contra todos y al final parecen ponerse de acuerdo.
Los mendocinos somos incondicionales, pacíficos, estoicamente soportamos un tranquilo festejo de nuestro Bicentenario, 200 años en toda la provincia con el himno cantado por un muchacho que ganó un concurso.
Entre ruidos de vuvuzelas y gemidos del waka waka, el Mundial fue parte de nuestro invierno y airosos salimos de los relatos y coberturas de los medios locales. Mirándolo de reojo y tratando de creerle al colombiano de la tele su deseo de ver a Argentina campeón.
El clima merece ser mencionado porque -no sólo desde hace un tiempo- es parte fundamental en nuestras vidas sino que el zonda no es para cualquiera. Así, cada tanto zonda y temblores con epicentros lejanos pero suficiente para recordar lo bueno de no tener la costumbre de visitar Viña a fines de febrero. Además no cualquiera anuncia el tiempo, sino la estrella que cambia de canal pero no de casa y sigue desde la costa -como si fuese una antítesis de nuestra montaña- para contarnos como estarán las mañana mendocinas, las mismas que nosotros vemos y él vislumbra en una compu.
Somos buenos, queribles, pacientes, los mendocinos pasamos este 2010 como se pudo, con las calles cortadas en to-da- la ciu-dad y puteando mientras manejabas, pero ahí, dentro del auto, tratando de conseguir golpear las puertas del Teatro Mendoza y así evitar que lo cerraran pero llegamos tarde. Entonces y cumpliendo con la burda frase “se cierra una puerta y se abren…” embarcó una nave, con ruido, pomposa. Entonces, entramos para ver, no está mal, pero no se si estará bien.
Acompañamos a nuestros hermanos chilenos, con sus mineros acorralados, y rezamos para que salieran todos.
Con el censo nos contaron: sabemos cuantos somos; y comenzamos a mostrarnos, porque el mundo así lo indica, hay que existir y decir lo que está pasando, así que… bienvenidos a Twitter.
Los mendocinos somos buenos, queribles, amigables y leemos a los políticos en las redes. Tranquilos… son inofensivos, absurdos, graciosos. Pero no hacen daño por lo menos en Twitter.
No quedan dudas: somos buena gente. Con empuje pasamos este 2010 y merecemos tener un buen 2011. Si, lo merecemos y lo deseamos.
Yo deseo para todos un buen año, mejor que este. Para vos,para el que se fue a vivir solo, para el que por fin cumplió el sueño de tener su 4x4, para el que labura todo el día y a la noche estudia para terminar el colegio. Para él que acaba de separarse y es difícil pasar estas fiestas; para ella que acaba de separarse y sonríe en pensar el verano de soltera que le espera. Para tus viejos, que cada vez están más sabios; para tus hijos que hacen que pasen los años y que no importa que crezcan, sólo querés que lo hagan felices. Para tu amigo que por fin decidió mandar todo al carajo y comenzó su propio proyecto. Para la vecina que no para de regar la vereda; para tus hermanos que ya no los llamás desde que se ven en Facebook. Para el viejo garca de la cola del super. Para el que toma Coca Light (que no es el mismo que toma Coca Zero). Para los que creen y dicen que no creen. Para las rubias (porque sin ellas yo no existiría).
Y para todos los que llegaron al final de este post.
¡Buena vida y a disfrutar!
1 comentarios:
QUE BUENO, ESTIMADA!!!
Qu le venga un dosmilonce de lo mejor!!!
Ese es mi sincero deseo....
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